Microlotes despuntan trás demanda del café mexicano de especialidad

martes 27 de febrero


El país norteamericano ha cultivado este grano desde la década de 1780, pero años de precios bajos y mantenimiento pobre de sus fincas, tuvieron un duro impacto en su producción.

Después de alcanzar el cultivo más pequeño en su historia moderna, el año pasado, los caficultores mexicanos esperan que la actual cosecha consolide su recuperación, ya que los agricultores de todo el país replantaron sus tierras después del desastre producido por la roya. Y como la producción está a punto de aumentar, también lo será su participación en el mercado de granos de especialidad.

 

Texto y Fotos: Maja Wallengren

 

Como una manta de nieve, decenas de miles de diminutas flores blancas en hilera tras hilera, de perfectos árboles de café jóvenes, cubren cada centímetro de las laderas de la Finca Hamburgo, aquí en las montañas suroccidentales de la Sierra Madre, en México.

La nueva floración ofrece una hermosa vista y el perfume de jazmín débil con toques de cítricos llena el aire. La visión de este café joven también es un signo de bienvenida a un panorama más agradable en México, donde los agricultores por décadas han hecho poco esfuerzo en la replantación de sus plantas viejas y enfermas.

Después de tres años de crisis, la nueva cosecha trae un halo de esperanza a la industria, de que el país finalmente está en camino de recuperarse del brote del hongo de la roya, cuyo ataque redujo las cifras de producción a mínimos históricos de la industria en 50 años.

“La cosecha de 2016-17 viene bien y la producción ha aumentado respecto al año pasado. Ya hemos tenido nuestra primera floración para la próxima cosecha y con todos los cafetos jóvenes en las áreas replantadas, ya comienzan a producir. Esperamos que la próxima cosecha será aún mejor”, comentó Tomas Edelmann, dueño de la finca Hamburgo que ha visto pasar seis generaciones de su familia, en la región de Soconusco, Chiapas, el estado productor de café más grande de México, con alrededor del 35 por ciento de la producción nacional total.

“El ataque de la roya empezó a llegar a México en 2014, justo aquí, al otro lado de la frontera con Guatemala, y en el pico de ataque se alcanzó un promedio del 60 por ciento de la zona cafetalera de Chiapas. Esta ha sido la peor crisis que hemos tenido que enfrentar, y muchas fincas literalmente tuvieron que renunciar y quedaron abandonadas”, lamentó Edelmann durante nuestra reciente visita.

Para las fincas que permanecen en el negocio, dijo, ha sido una “decisión consciente de permanecer en el café” y hacer las inversiones adecuadas, sobre todo para replantar toda la superficie cultivada a un costo masivo. Pero con la inversión en la finca, también surgen las expectativas de un aumento significativo en la productividad. La mayoría de los caficultores están de acuerdo en que para mantenerse económicamente viables, las explotaciones actuales no pueden sobrevivir con rendimientos promedio por debajo de 20 a 25 bolsas de 60 kilogramos por hectárea. Las utilidades en México en los últimos tres años promediaron 3 a 4 sacos por hectárea, según el ministerio de Agricultura, también conocido como SAGARPA.

El café fue introducido a México desde la isla caribeña de Martinica en la segunda mitad del Siglo XVIII. Aun cuando el cultivo no alcanzó la parte más meridional de Chiapas hasta cien años más tarde, fue en la región de Soconusco donde la producción rápidamente se convertiría en la región más grande de México. Enmarcada en una larga y estrecha franja de tierra fértil, la región del Soconusco es hasta la fecha la casa de la mayor parte de las fincas más antiguas del país y representa cerca de la mitad de la producción total de Chiapas en una cosecha promedio.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en su perspectiva de mercado mundial para el ciclo de cultivos 2016-17 publicada en diciembre pasado, fijó la actual cosecha de México a 2.2 millones de sacos, frente al mínimo histórico de 2015-16 de 2 millones, lo más bajo en su historia moderna, aunque también reconoció los esfuerzos de replantación privada y pública en curso.

 

“El plan es renovar plantaciones de café alrededor de México y poner un énfasis especial en los estados de Veracruz, Puebla, Chiapas, Oaxaca y Guerrero”, que fueron los más afectados por la roya del café, dijo el USDA. Un total de 60 millones de árboles fueron plantados para renovar 20 mil hectáreas durante el ciclo de cultivos 2016-17; parte de los planes generales para un programa subsidiado para renovar 200 mil hectáreas en 2020, dijo.

Desde la zona más meridional de café de México, Soconusco, a través del corazón indígena de Chiapas central y Oaxaca, a las dos regiones productoras de café de Veracruz en la costa del Golfo y en el centro de Puebla, los productores reportan mejores cultivos.

“La nueva cosecha está llegando definitivamente más grande y mejor que el año pasado, y los esfuerzos de replantación están comenzando a mostrar los resultados en el control del brote de la roya”, comentó Arturo Hernández Fujigaki, de la compañía de café Etrusca, al Tea & Coffee Trade Journal en la sede de la empresa en la Ciudad de México.

Etrusca tiene más de 20 años en llevar los mejores cafés especializados de México a exportadores en el extranjero, mientras que para el consumidor doméstico dedica una división especial para capacitar a los actores de la industria, desde el arte del barista hasta las habilidades de torrefacción. En 2015, Etrusca también completó el proceso para convertirse en el primer laboratorio de México certificado por la Specialty Coffee Association of America  (SCAA) con sede en Long Beach, CA., como un campus de entrenamiento internacional.

 

 

El creciente interés en el café de calidad no sólo en los mercados en el extranjero, sino también por los clientes mexicanos amantes del café y se considera cada vez va en aumento, en un camino hacia un futuro sostenible donde se espera que las fincas operen con costos continuamente más altos, mientras permanecen competitivos.

Tanto funcionarios y productores muestran su acuerdo de llegar a este nicho con dedicación y enfoque a los cafés de especialidad, como lotes micro de una sola variedad.

“Durante mucho tiempo ha sido muy claro para todos los actores de esta industria cafetalera mexicana que, independientemente de si se vende a la creciente base de consumidores locales o al mercado de exportación, la demanda de cafés de calidad sigue haciéndose más rigurosa.

Hoy, y aún más después de la crisis de la roya, las fincas y los productores no sobrevivirán a menos que amplíen la parte de su cosecha que pueden vender a estos nichos selectos”, dijo Hernández, quien lanzó la línea “Barista Champ Limited Harvest” de Etrusca, para promover dichos lotes micro.

De los 13 estados productores de café de México, Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca representan entre 90 y 95 por ciento de la cosecha nacional. Pero de los nueve estados más pequeños, incluso minúsculos productores como Nayarit e Hidalgo han asegurado hoy un nombre en el mercado de especialidad a través de lotes micro con cualidades únicas de taza.

“Lo que es interesante con todas las regiones más pequeñas de México, es que todavía tenemos pequeñas áreas que han sido aisladas de las regiones más grandes y aquí podemos encontrar estas cualidades únicas que los tostadores aman ver en micro lotes, porque estos productores todavía tienen una alta participación de las antiguas variedades Typica y Bourbon en sus fincas, que son famosas por su calidad de taza pero que están desapareciendo en muchas partes del mundo debido a problemas de la roya”, dijo Hernández.

“Lo que es un desarrollo positivo que ha comenzado a emerger de los últimos tres años de la roya, es que los productores no sólo han replantado con variedades más resistentes y productivas, sino que estamos empezando a obtener variedades realmente únicas, como el lote Geisha micro de Finca Irlanda que salió al mercado el año pasado. Ésta es una Geisha orgánica certificada y nuestros compradores en Alemania estaban tan impresionados que pre ordenaron el lote de Geisha entero de la nueva siembra, incluso antes de empezar a cosechar”, dijo.

Extendida sobre 310 hectáreas de tierra en la región del Soconusco, Finca Irlanda fue la primera granja en el mundo en embarcarse en el cultivo de café orgánico desde 1927. “Como una granja orgánica, Irlanda fue particularmente golpeada por la roya y ahora está a medio camino, a través de una replantación completa de la zona cultivada”, dijo Walter Peters, de 85 años de edad y propietario de la segunda generación de Irlanda, tierra que su padre comenzó a trabajar poco después de llegar a México como un joven inmigrante de Alemania.

“Hasta el estallido del herrumbre contamos con 250 hectáreas de la finca cultivada con café, pero ahora estamos en el proceso de extraer entre 30 y 40 hectáreas de tierra en las áreas más marginadas de la finca, donde el cultivo del café ya no es económicamente viable, principalmente en las altitudes más bajas que estamos convirtiendo en área de conservación”, dijo Peters.

El panorama cafetero de México ha sufrido grandes cambios durante la última década, pero lo más notable es que en varios estados han dejado grandes áreas de cultivo en abandono, ya que los efectos negativos han hecho que el trabajo en las comunidades agrícolas rurales no sea atractivas para todos y salgan a buscar mejores oportunidades económicas, lo que resulta más desesperado por los caficultores mexicanos. Aun así, México mantuvo la producción de alrededor de 4.5 millones de sacos hasta el brote de la roya, y los funcionarios de la industria confían en que la producción se recuperará a estos niveles.

“Si miramos la cantidad de tierra que México tiene con el café, más de 730 mil hectáreas según la Secretaría de Agricultura (SAGARPA), debemos ser capaces de preservar la producción de entre 4.5 y 5 millones de sacos, incluso con menos productores en menos tierra involucrada. Estoy seguro de que en los próximos años veremos que los niveles de producción se recuperarán a las cifras de la pre-roya, pero con fincas en mejor estado y con granos de mejor calidad que en el pasado”, finalizó Hernández.

 

Texto de nuestra especialista:

Maja Wallengren ha escrito sobre café desde hace más de 23 años y ha visitado más de 46 países productores, tanto del Sudeste Asiàtico, África Oriental y Occidental, así como en toda América Latina. Con sede en la Ciudad de Mèxico, puede ser contactada en: mwallengren@outlook.com

 



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